La educación en el Imperio de los Incas
En el Imperio de los Incas, la educación formal estaba reservada para los niños y jóvenes de la realeza y la nobleza. Estos estudiaban en el Yachayhuasi (Casa del saber), donde los maestros eran llamados amautas y los alumnos eran los yachayrunas.
En el Yachayhuasi se impartían lecciones de matemáticas, contabilidad, historia, geografía, astronomía y artes, entre otras materias. También se les preparaba físicamente. Alrededor de los 16 años los muchachos debían someterse a un rito de iniciación denominado huarachico, donde competían en conocimientos y habilidades físicas para demostrar que ya podían ser considerados plenamente hombres mayores.
Las niñas elegidas por su belleza y habilidad eran llevadas al Acllahuasi (Casa de las escogidas), donde eran preparadas para los ritos religiosos o para ser buenas esposas para los nobles. Las maestras eran llamadas mamaconas.
Los niños y niñas del pueblos eran instruídos por sus propios padres para ser disciplinados agricultores, ganaderos, artesanos o comerciantes.
En el Yachayhuasi se impartían lecciones de matemáticas, contabilidad, historia, geografía, astronomía y artes, entre otras materias. También se les preparaba físicamente. Alrededor de los 16 años los muchachos debían someterse a un rito de iniciación denominado huarachico, donde competían en conocimientos y habilidades físicas para demostrar que ya podían ser considerados plenamente hombres mayores.
Las niñas elegidas por su belleza y habilidad eran llevadas al Acllahuasi (Casa de las escogidas), donde eran preparadas para los ritos religiosos o para ser buenas esposas para los nobles. Las maestras eran llamadas mamaconas.
Los niños y niñas del pueblos eran instruídos por sus propios padres para ser disciplinados agricultores, ganaderos, artesanos o comerciantes.